El Grupo Robbiati es hoy una sólida realidad empresarial, articulada y estructurada en dos especificos sectores productivos:
  • El constructivo
  • El siderúrgico
Las dos empresas dedicadas al sector siderúrgico operan en un área de 40.000 m2, con una producción de casi 150.000 toneladas anuales de productos laminados en variadas modalidades. La marca “PLALAM” designa la distinción de calidad para productos laminados durante decenios, tanto en el mercado nacional como en el mercado mundial (extranjero). Las raíces del Grupo Robbiati radican en los años 30 en Bernaregio, una pequeña localidad situada en la zona noreste de la metrópoli milanesa.

En torno a los años 20 el fundador, Pasquale Robbiati comienza la producción de maderas que van adoptando connotaciones de ventajas especificas y carpintería de alta calidad, introducidos en el contexto conceptual de los celebres arquitectos del momento. Interpretando el impulso innovador de la Italia de la posguerra, su hijo Dante Robbiati, desarrolla y produce con patentes propias ventanas, puertas y muebles, así como prefabricados para la construcción; extendiendo de este modo la actividad de su padre y engendrando la actual “Robbiati Prefabbricati srl” Las nuevas ideas, la capacidad y experiencia acumuladas en el sector de la construcción permiten a Dante idear y realizar un nuevo producto que hoy se encuentra difundido a nivel mundial en la industria: el producto “Plalam” laminados de acero o de aluminio recubiertos de polivinilcloruro sobre uno o ambos lados. Nace de este modo la “Manifattura de Bernareggio”, para la producción de las películas de film de P.V.C. y del producto “Plalam” de cuya evolucion siguiendo las máximas cuotas de exigencia técnica e innovación nace un producto inédito Colaminado bimetalito de acero, plástico y cobre, llamado “Plalamrame”.

Estos éxitos productivos desarrollados en los años 70 dan lugar a la creación de la empresa mas importante del Grupo “Plalam s.p.a.”, sita en Ascoli-Piceno, dotada de una moderna línea de pintura en “COIL-COATING” para laminados metálicos. En los años 80 la total computerización y automatización de la instalación han permitido obtener un producto reconocido y certificado (ISO 9002) con el consiguiente crecimiento del potencial productivo y cualitativo del Grupo. Posteriormente entra en funcionamiento la nueva línea de electrozincatura completamente autónoma con capacidad de preparar y proteger los laminados de acero para sucesivos revestimientos con pinturas o plásticos. El producto realizado de esta manera se presta hoy en día a múltiples y sorprendentes utilizaciones prestando una importante contribución a los diseñadores industriales y arquitectos de los años 90.
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